Ficción checa reciente: la generación de los “niños de Husák” y el amor

La literatura da un nivel de conocimiento y comprensión de una sociedad donde no llegan los artefactos abstractos llenos de datos que elaboran los científicos sociales. En el caso checo no es diferente. Os presentamos dos obras recientes de autores que están publicando ahora. Son dos voces, una masculina y femenina. Son obras de testimonio generacional, escritas por gente que están dentro de lo que la sociología checa designa como “Husákovy děti” o niños de (Gustáv) Husák, por el presidente de la época en que nacieron, los años setenta. Hoy rondan los cincuenta y han vivido de lleno los cambios del país en los últimos treinta años. Ambas obras tienen hablan del amor y de las relaciones de pareja. Permiten adentrarse en la “chequitud” y sus misterios y están bien escritas, se leen bien y mejorarán tu checo, si eliges dominar el idioma más allá del survival kit que viviendo en el país nos hacemos los primeros años .

Josef Pánek, Láska v době globalních klimatických změn (El amor en los tiempos del cambio climático). Praga, Argo, 2017.

Una novela breve (155 páginas) con dos relatos, uno dentro del otro. El protagonista, el narrador, es un académico, un científico. En 1989 tenía veintipocos años y, como toda la gente de su generación, se le abría el mundo, a diferencia de las generaciones precedentes. Elegir la ciencia y la academia significa carrera internacional, trabajar en el extranjero, encontrar pareja en el extranjero y por lo tanto vivir la multiculturalidad dentro de la fibra de la vida diaria: ¿qué pasa cuando tienes desde una relación de pareja hasta historias de una noche con mujeres que han crecido bajo otro cielo, comiendo otras cosas y mirando otra tele? Las relaciones no duran, las parejas se rompen, el dolor y la perplejidad crecen. El otro efecto imprevisto de vivir muchos años fuera es el desarraigo dentro del propio país, de modo que cuando el hombre vuelve “a casa”, donde hablan su lengua materna, no entiende cómo funciona la gente y se siente también extranjero . El resultado es un hombre perdido, que va avanzando por la vida a tientas. La acción transcurre en la India, y aquí se añaden notas de turista accidental, en estado de shock más o menos constante sobre la realidad cruda del tercer mundo, que no podría estar más lejos de otras visiones habituales del país asiático infectadas de cretinismo místico. El segundo relato es un recuerdo de juventud: un viaje a Islandia de jóvenes checos a principios de los años noventa. La audacia de ir por el mundo casi sin dinero, con un desconocimiento total del país de destino, el patetismo, el desamparo. La obsesión por el viaje de los checos es conocida, libros como este hacen un retrato preciso.

Dostálová, Horáková, Scheinestová. Johana. Praga, Pasek, 2018.

Novela escrita a seis manos, por tres autoras nacidas a mediados de los años setenta que se ha repartido la materia y han llegado a una notable unidad de estilo. Una niña, el alter ego de las autoras, cuenta su vida, mientras va creciendo, y el hilo conductor es la búsqueda del padre, que se fue, es decir abandonó la familia, cuando la niña era pequeña . No es solo las parejas entre checos y extranjeros se deshacen: las parejas entre checos también, y de qué manera. La sociedad checa es una de las que más separaciones y divorcios tiene, en el mundo. No es extraño por tanto que la figura del padre ausente sea una constante de la ficción checa, es fácil tener esa sensación. La chica del libro recuerda cómo el padre desapareció y cómo la madre sólo era feliz en las sucesivas relaciones que iba teniendo con nuevos hombres. Cuando ella se hace mayor y entra en el mercado de las relaciones, se encuentra que con el tiempo se va haciendo una idea más precisa y menos idealista de lo que se puede esperar. Probablemente, la sociedad checa es una de las más libres de religión y más liberales del mundo occidental desde hace muchos años. Abundan las mujeres fuertes y castradoras que hacen huir del hombre, y también las chicas que pasan los años y se encuentran que aún buscan el padre. Para un lector macho, es imposible no reír solo de pensar en la sacrosanta indignación que provocarían en la intelectualidad feminista de guardia y los círculos literarios españoles las tres autoras: son tres señoras estupendas, escritoras e intelectuales de Praga, modelos de mujer urbanita, refinada y emancipada, con un sentido del humor ácido y afilado, y se permiten hacer una obra de ficción centrada en una heroína semejante a ellas, en la que el hilo conductor es la búsqueda del hombre, del macho perdido.